Las plantas aromáticas cumplen diferentes funciones en la huerta como atraer a insectos depredadores o a insectos polinizadores, darle un color llamativo y embobarnos con sus olores. Es por ello que muchas veces no las tratamos como es debido y se nos mueren, estos son los 10 errores más comunes que se suelen cometer.

No solo podemos plantar aromáticas en la huerta, sino también en el huerto urbano, maceto-huerto, en el interior de casa, sus usos son muy variados, además de los que comentábamos anteriormente, también se pueden utilizar para la comida, para hacer aceites esenciales, para hacer infusiones…

  1.  No elegir bien las especies a cultivar: La primera planta que debemos comprar es la albahaca, puesto que es una planta fácil de cuidar y crece rápidamente.
  2. Cultivo desde Semillas: Muchas semillas de aromáticas son ínfimamente pequeñas por lo que muchas veces no las sabemos plantar de forma adecuada y no nos germinan. Es mejor para el principiante, comprar las plantas ya con cierto tamaño.
  3. Adaptar las plantas a la temperatura adecuada: Todas las plantas que se venden suelen proceder de un invernadero por lo que si no realizamos un pequeño proceso de adaptación, se nos pueden morir rápidamente, lo ideal sería tenerlas en casa durante un tiempo y después llevarlas al exterior.
  4. Riego no adecuado: Las aromáticas requieren un riego frecuente, quizás dos veces a la semana y más si hace calor y están en el exterior.
  5. No podarla a tiempo: Aunque tu planta esté sana y creciendo con rápidez, debemos hacer un corte trágico a 3 o 4 cm del suelo para que esta brote por todos lados y que en vez de crecer hacía arriba, se ensanchará y nos producirá más brotes.
  6. No coger las hojas adecuadas: Siempre que necesitemos hojas las debemos coger de la parte superior de la planta ya que las de la parte inferior son las que aportan alimento a la planta.
  7. Usar sustrato sin nutrientes: Normalmente vienen plantadas en turba, debemos hacer un trasplante a una maceta mayor y añadir humus de lombriz o cualquier otro abono para que la planta capte todo lo que necesite.
  8. Dejar que las plantas florezcan: Esto no es aplicable a todas las aromáticas pues muchas de ellas nos interesan que florezcan para atraer a insectos polinizadores. En el caso de la albahaca podemos retrasar su muerte si le cortamos las floraciones cada vez que las echen. Además cuando florecen dejan de producir hojas y esto no nos interesa.
  9. Plantas aromáticas que se convierten en plaga: Es el caso de plantas de fácil reproducción como la menta, hierba buena, alzandara, si las plantamos a en el suelo se expandirán como la pólvora y nadie las puede erradicar, estas plantas es mejor limitarles el sitio donde pueden crecer, ya sea plantarlas en un pequeño bancal o en macetas.
  10. Miedo: Una vez ya le hallamos cogido el tranquillo a la albahaca, debemos perder el miedo y empezar a experimentar con otras aromáticas como el orégano, perejil, lavanda, cilantro, romero, menta, tomillo.

Obviamente hay muchos más errores que solemos cometer, si consideras algún otro que sea importante, deja un comentario así los huertonianos lo podrán leer.