El escarabajo de cementerio o Curiana es un insecto de tamaño entre 3 o 4 cm dependiendo de la especie que suele vivir asociado al hombre pues se alimentan de materia orgánica vegetal o animal en descomposición. Es un animal que puede dar miedo por su gran tamaño pero que es completamente inofensivo, al no ser que te lo quieras comer, pues tiene un peculiar mecanismo de defensa.

No puede volar pues tiene el caparazón soldado, este escarabajo de color negro, le gusta vivir en solares donde hay mucha materia orgánica en descomposición, estiércol amontonado, casas abandonadas, por lo general en lugares humanizados.

A la hora de defenderse, levanta su cuerpo y al final de su abdomen tiene unas glándulas malolientes que emiten un líquido fétido que rocía sobre su atacante.

¿Y porqué es un aliado del huerto?  Pues porque todo animal que se dedique no solo a depredar a otros sino  a ayudar a descomponer la materia orgánica está ayudando indirectamente a que las plantas puedan absorber nutrientes.

La larva que es parecida a la de muchos escarabajos de esta familia, los tenébrios, tiene un aspecto anaranjado y largo, también se alimenta de lo mismo que el adulto, por lo que la podemos encontrar en medio de un animal muerto o de fruta o verdura en descomposición.

Este escarabajo podría vivir también perfectamente en la lombricompostera, pero no hay de que preocuparse igualmente pues estaría también ayudando a licuar el alimento de las lombrices. Si lo has visto en la huerta, deja un comentario, contando tu experiencia.