La Abubilla es un ave que ha tenido bastante mala fama a lo largo de la historia por su aspecto curioso y llamativo. La gente creía que daba mala suerte si te encontrabas una y las mataban por ello. Pero nada más lejos de la realidad, la abubilla es un excelente ave insectívora que nos aporta una gran ventaja si deciden instalarse cerca de la huerta.

Su nombre proviene de su curioso canto, (bub-bub-bub), en otros sitios como en las Islas Canarias se la conoce como Apupupú, por lo mismo que el primer nombre. Los nidos los suelen hacer en agujeros, ya sea dentro de árboles o en las paredes, se caracterizan por oler mal, no es porque las abubillas no sean limpias, sino porque los polluelos secretan una sustancia maloliente como mecanismo de defensa.

Tiene un plumaje blanco y negro, excepto en la cabeza que tiene plumas de color pardo-rosado con una cresta de plumas que pueden mover a voluntad. Al volar parece una mariposa.  Tiene un pico bastante largo y curvado, especializado para capturar insectos.

Se alimenta de larvas de escarabajos principalmente, saltamontes, mariposas, hormigas, ciempiés, moscas, escolopendras, arañas…

Suele introducir el pico en el suelo en busca de larvas o en excrementos de animales y además es el depredador natural de la procesionaria del pino, una oruga que es urticante al tacto.

Puede vivir en estado salvaje hasta 10 años, actualmente se encuentra amenazada en muchos sitios pero en otros es aun bastante común. Hay varias especies y las podemos encontrar en Europa, Asia y África.

Espero que con esta entrada, cambien el punto de vista que tienen de esta hermosa ave y que la respeten. Alégrense si visita vuestra huerta, incluso si encuentran gallinitas ciegas, se las pueden dejar en un recipiente, a ver si se las comen, para ellas son un delicioso manjar.