Las macetas o tiestos de barro se usaban antiguamente para plantar puesto que no había otro material disponible como hoy en día. Hoy en día apenas se usan pues son más caros pero lo cierto es que el barro le da unas propiedades y características que la hacen especial para el cultivo de la mayoría de las plantas pues tienen mayor porosidad y a la vez capacidad aislante.

Como comentábamos entre sus virtudes está la porosidad que permite el intercambio de agua y aire a través de sus poros por lo que evitaremos el encharcamiento y el sobrecalentamiento.  Y su capacidad aislante del frío y del calor. Las macetas con el tiempo van perdiendo su color marrón claro y se van volviendo blanquecinas, esto ocurre porque en sus paredes se va acumulando el calcio del agua o el abono que le aportamos a las plantas. En este artículo vamos a aprender a dejarlas relucientes.

Cepillado

Lo primero que debemos hacer es cepillar la superficie con un cepillo de limpieza para eliminar la tierra y otros minerales que haya en su superficie que estén más sueltos.

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Remojado

A continuación, debemos poner de remojo al menos durante una hora las macetas pero debemos añadir además vinagre, la proporción será de 1 de vinagre por cada 3 de agua. Sumergimos la maceta  y esperamos.

Últimos retoques

Una vez y ha pasado el tiempo, podemos sacar la maceta y si queda algún resto echamos jabón y frotamos con el cepillo.

Manchas persistentes

Si hay algunas manchas que no se van podemos frotar con vinagre puro y se le irá la mancha. Para finalizar debemos enjuagar con agua y desechar el agua, tengan cuidado pues no sirve para regar con la acidez del vinagre.

El vinagre es un aliado, les recordamos aquí otro usos que le podemos dar en el huerto.

Mantener las macetas limpias es siempre lo mejor para evitar hongos y otras plagas, déjanos un comentario si te ha quedado alguna duda.