Como ya os he comentado alguna vez, la pulverización es un aspecto muy importante para el cuidado de nuestras plantas. Podemos aplicar abonos foliares con los que suministrar los minerales necesarios para que crezcan fuertes y sanas, o también podemos aplicarles algún tratamiento casero para prevenir o curar alguna enfermedad típica de estas épocas del año.  Para ello es importante que la pulverización sea correcta, pero ¿realmente sabes qué hay que tener en cuenta a la hora de pulverizar? ¡Aquí tienes los aspectos a tener en cuenta!

Lo primero e indispensable es que cuentes con un pulverizador de calidad; a la larga te ahorrará problemas. Yo siempre recomiendo la marca Matabi, además de ser los de toda la vida tienen todo tipo de repuestos y accesorios, lo que te permite alargar la vida de tu pulverizador o personalizarlo a las necesidades de tus tratamientos específicos.

Hay que tener claro qué  dependiendo del tratamiento que vayamos a aplicar, puede ser necesario utilizar un tamaño de gota diferente. Si vamos a realizar un tratamiento para proteger las plantas contra hongos o insectos no deseados es conveniente que la gota sea más pequeña (150µ aprox.) porque buscamos sobre todo que nos cubra lo máximo posible de una pasada y una mayor concentración del producto en las zonas de la planta a proteger. Utilizar un  tamaño de  gota no adecuado puede influir de forma importante en el resultado de la aplicación.

468

Uno de los factores externos más importantes a tener en cuenta es el viento, cuanto mayor es el viento y cuanto más pequeña es la gota más difícil es pulverizar de forma adecuada porque el viento desplaza las gotas y las aleja de las plantas que deseas tratar, por ello, siempre es recomendable pulverizar en días con poco viento. Si la urgencia del tratamiento aconseja pulverizar lo antes posible será importante elegir una boquilla y una presión que nos permite pulverizar con un tamaño de gota más grande que nos permita minimizar la deriva provocada por el viento.

Si tienes dudas a la hora de elegir la boquilla adecuada, en este vídeo Matabi te da unas pistas para hacerlo:

Otros factores importantes  a tener en cuenta son la temperatura y la humedad. Lo mejor para conseguir una pulverización óptima es encontrar un punto intermedio entre estos dos factores. Con la siguiente tabla puedes hacerte una idea de dónde puede estar este punto:

El peligro de pulverizar con temperaturas altas es que el calor evapora las gotas una vez estén en la planta, no permitiendo que estas penetren, por eso, te recomiendo que no pulverices nunca a una temperatura superior a 30ºC, a menos que tengas una humedad muy alta.Lo mejor es pulverizar cuando la humedad sea superior al 60%.

Dicho todo esto, los meses previos al comienzo del verano son los mejores para pulverizar, ¡así que, ya sabes, coge tu pulverizador y a trabajar!

Espero que estos consejos te sirvan de ayuda.