La agricultura ha  estado presente en la vida del hombre desde que dejamos de ser nómadas y decidimos establecernos en un lugar fijo para vivir. Desde ese momento las semillas jugaron un papel importante en nuestra dieta pues al estar viviendo en un sitio fijo los recursos de alrededor se iban agotando, es por ello que hubo un cambio radical en la alimentación cuando los primeros hombres del Neolítico descubrieron que era más fácil obtener alimentos si los cultivaban ellos mismos.

Los primeros cultivos que se realizaron fueron el trigo, cebada, guisantes, yeros, lentejas, garbanzos y lino. Siglos y siglos adquiriendo las mejores semillas de las distintas especies que se fueron obteniendo de manera natural y ecológica, siglos y siglos adaptándose a cada región para que el día 6 de Mayo de 2014 se presentara (en favor del poder y el dinero),  una ley en la Unión Europea que hace que todo esto haya sido en vano. 

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Dicha ley, conocida como  “Material reproductivo de las plantas” nos afecta en gran medida a los hortelanos aficionados pues nos restringen la manera de obtener las semillas y los agricultores tendrán que dedicarse a cultivar las especies que estén en una lista que haya sido seleccionada previamente por la Unión Europea.

Será ilegal cultivar, reproducir y comercializar cualquier especie de planta o árbol que no haya sido aprobada. Como decía antes, esta ley está en favor del dinero, pues hay que pagar una cuota anual para mantener las semillas en la lista.

El futuro del agricultor y de los hortelanos aficionados se ve bastante oscuro. ¿Y cómo hemos llegado a esto? Por supuesto, la atroz empresa monsanto nos está  ahogando en sus profundas ambiciones y ganas de poder hasta tal punto que hace que los gobiernos emitan estas leyes.

No obstante, al parecer han hecho pequeñas modificaciones debido a la gran avalancha de quejas por parte de los ciudadanos y empresas. Estas son algunas de ellas:

Los jardineros están autorizados a guardar e intercambiar semillas no aprobadas sin que por ello se infrinja la ley.

Individuos y pequeñas organizaciones pueden proveerse de semillas de hortalizas no aprobadas, siempre y cuando tengan menos de 10 empleados.

Los bancos de semillas pueden guardar semillas no aprobadas, sin que por ello se infrinja la ley.

– En una futura legislación se regulará las semillas aptas para la agricultura ecológica.

¿Qué podemos hacer para reivindicar algo que debería ser el legado de nuestros ancestros y no un servicio a pagar? ¿Que harías tu? No te olvides de seguirme en facebook , twitter o google+ o suscribirte a mi canal de Youtube

Aqui , la version oficial del proyecto de ley.