En la huerta no solo la sequía puede ser uno de los principales problemas que puede hacer que nuestras plantas sufran o mueran sino que también puede pasar que estemos regando en exceso. Esto también puede causar graves problemas e incluso la muerte del cultivo. En esta entrada vamos a ver los síntomas y remedios para evitar un exceso de riego.

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El riego en la huerta depende de muchos factores como el tiempo, el tipo de suelo, el cultivo plantado y por ello debemos informarnos y estar preparados para evitar que se mueran las plantas ya sea por falta o exceso de riego.

Los principales síntomas de exceso de riego son:

Las hojas más cercanas al suelo se tornan amarillas y comienzan a caerse.

No crecen nuevos brotes.

Se caen las flores.

La planta se marchita.

Las raíces son más superficiales.

El suelo se vuelve verdoso por la presencia de musgo o líquenes.

Y ¿porqué pasa esto? 

Es tan simple como que las plantas no pueden respirar ni absorber los nutrientes de la tierra.  Un sencillo truco para saber si la tierra está lo suficiente húmeda o es necesario regar consiste en introducir un lápiz de 7 a 10 cm  en el suelo y si sale sin tierra pegada es que se necesita regar.

Si tenemos las plantas en macetas, la clave sería mejorar un poco el drenaje, añadiendo piedras en el fondo de la misma para facilitar la salida del agua. Y si plantas en el suelo directamente pues es bastante importante añadir materia orgánica para que el suelo se quede esponjoso y filtre más el agua.

Si has detectado alguno de estos síntomas en tus plantas, lo primero que tienes que hacer es dejar de regar un par de días para que se evapore el exceso de agua.