Esta receta que os traigo en el post de hoy, más que Pasta a La Carbonara, debería llamarse Noodles de Arroz a la Carbonara, pero es que esa ha sido una elección de última hora, la de elegir los noodles en vez de la pasta. Y es que los probé así unos días antes y me gustaron tanto que, por unanimidad en casa, se decidió usarlos, y por otro lado, porque es una alternativa muy buena para quienes no puedan tomar gluten. Pero en realidad eso es lo de menos, cada cual puede usar la pasta que prefiera, lo realmente importante es esta versión de salsa carbonara sin nata ni huevos, que le da una cremosidad y un sabor increíblemente delicioso a la pasta.


En un principio había pensado usar leche de avena casera para hacer la salsa, porque al calentarse, queda muy cremosa y espesa, el caso es que, como sé que no todo el mundo se prepara su propia leche, la descarté. La siguiente opción, y yo creo que la única, era usar anacardos. La verdad es que son una verdadera maravilla!! Es increíble que un fruto seco pueda resultar ser tan cremoso como para hacer una especie de crema. Queréis saber por fín cómo hacer esta Pasta a la Carbonara? Aquí tenéis el vídeo con la receta:

Hasta yo misma me sorprendí de lo buenísima que quedó la receta. Untuosa, cremosa, con un sabor suave y muy muy rico. Y al utilizar los tomates deshidratados, he conseguido darle un punto de sabor muy bueno, aportando, con ello, un toque salado y crunch cuando te encuentras uno de los trocitos. Una forma diferente de disfrutar de una Pasta Carbonara mucho más ligera que la tradicional y más saludable.
Si tenéis cualquier duda podéis dejarme un comentario.
Y también podéis seguirme en Facebook, Twitter, Instagram y suscribiros a mi canal de YouTube.