Hasta hace relativamente poco, cuando hablaba de que tomaba chía, la gente se me quedaba mirando y me preguntaban pero “qué es eso”, ahora la situación ha cambiado y ya cada vez más gente la conoce o ha oído hablar de ella. Lo que no se suele tener tan claro es cómo usarla, cómo prepararla, en qué recetas utilizarla…y lo digo porque no paran de preguntarme sobre ello 🙂 así que, hoy voy a compartir una receta muy sencilla para quien quiera empezar a probarla, más adelante compartiré más cosillas, se trata de un sencillo pudin de chía y mango.

Aunque la mejor forma de tomar la chía es triturada, como cualquier otra semilla (lino, sésamo) para aprovechar mejor sus nutrientes, tomarla de esta forma es beneficioso para el tránsito intestinal, gracias al mucílago que se forma al remojarla. Puede tomarse también simplemente remojada en agua, en zumo, pero a mí, como más me gusta es con leche de almendra, además, de la casera, de la que hago yo, que está riquísima. Aquí os dejo un vídeo con la receta de este delicioso pudin para que veais que no hay mayor complicación.

La pinta ya habla por sí sola, no? Yo suelo tomarlo para desayunar pero también estaría bien como merienda. Una vez remojada aguanta un día o dos en la nevera, puede que más pero nunca lo he tenido tanto tiempo. Cuanto más tiempo pase, más se espesará, a mí me gusta así, bien espesito, casi como un arroz con leche y qué queréis que os diga, para mí, la combinación de la leche de almendra con la fruta es maravillosa así tal cual ah! y sin necesidad de edulcorantes.
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