Cómo hacer un injerto en corona paso a paso

El injerto en corona es una de las técnicas más interesantes para multiplicar variedades frutales y, sobre todo, para cambiar la variedad de un árbol adulto sin necesidad de arrancarlo y plantar otro desde cero.

injerto en corona

Para quienes quieran preparar su propio equipo antes de ponerse manos a la obra, pueden conseguir herramientas y accesorios de jardinería para realizar injertos en HobbyHall, donde es posible encontrar, entre otros productos, herramientas de corte y kits específicos para trabajos de jardinería. HobbyHall Por ejemplo, actualmente dispone de kits que incluyen herramientas destinadas al corte y al trabajo de injerto.

Aunque a primera vista pueda parecer una tarea reservada a agricultores experimentados, siguiendo unos pasos básicos, utilizando herramientas adecuadas y respetando el momento correcto, cualquier aficionado a la jardinería puede aprender a realizarlo.

Esta técnica consiste en colocar una o varias púas de una variedad determinada bajo la corteza de un patrón o rama de mayor diámetro. El objetivo es conseguir que los tejidos de ambas partes entren en contacto y terminen formando una unión capaz de transportar agua y nutrientes.

El éxito depende especialmente de la calidad de las púas, de la compatibilidad entre patrón y variedad, de la precisión de los cortes y de que el injerto quede perfectamente protegido frente a la deshidratación.

¿Qué es exactamente el injerto en corona?

El injerto en corona, también denominado injerto de corteza o injerto de púa de corona, se utiliza principalmente cuando el patrón tiene un diámetro considerablemente superior al de la púa. Es especialmente útil en árboles adultos cuando se pretende sustituir una variedad cultivada por otra que pueda resultar más interesante por su producción, calidad del fruto, adaptación o características comerciales.

A diferencia de otros tipos de injerto, aquí no es necesario que la púa y el patrón tengan exactamente el mismo diámetro. La púa se introduce entre la corteza y la madera del patrón, aprovechando que, en el momento adecuado, la corteza puede separarse con relativa facilidad.

Esta característica convierte al injerto en corona en una alternativa muy práctica para realizar cambios de variedad sobre ramas gruesas o sobre troncos que ya cuentan con un sistema radicular bien desarrollado. Documentación técnica del Ministerio de Agricultura señala precisamente su utilización en árboles adultos para cambiar de variedad.

que es un injerto en corona

¿Cuándo es mejor hacer un injerto en corona?

Elegir el momento adecuado es uno de los factores que más puede influir en el resultado. El injerto debe realizarse cuando el patrón comienza su actividad vegetativa y la corteza se puede separar de la madera con facilidad, mientras que las púas deben encontrarse todavía en buenas condiciones y, preferentemente, proceder de madera madura del crecimiento anterior.

La época concreta depende de la especie y del clima. Algunas fuentes técnicas sitúan el periodo general entre finales del invierno y el comienzo de la primavera, coincidiendo con el inicio del movimiento de la savia. En documentación agronómica de Bizkaia, por ejemplo, se indica que la fecha puede variar según la especie: alrededor de abril para manzano y peral y a finales de febrero para cerezo y ciruelo.

Por tanto, no conviene elegir una fecha únicamente porque aparezca en un calendario. Lo más importante es observar el estado del árbol. Si la corteza se desprende ligeramente al practicar una incisión limpia, las condiciones suelen ser más apropiadas que cuando está completamente adherida.

Herramientas y materiales necesarios

Antes de comenzar, conviene tener preparado todo el material. Un injerto requiere trabajar con rapidez y precisión, y detenerse constantemente para buscar una herramienta puede dificultar el procedimiento.

Necesitarás:

  • Navaja o cuchillo específico para injertar, bien afilado.
  • Tijeras de poda.
  • Sierra de poda si el patrón o la rama es gruesa.
  • Cinta de injertar o material adecuado para realizar el atado.
  • Pasta o mástic de injerto para sellar las heridas.
  • Alcohol u otro método apropiado para higienizar las herramientas.
  • Guantes de protección para las tareas de poda, especialmente cuando se trabaja con ramas gruesas.
  • Varias púas sanas de la variedad que deseas reproducir.

La herramienta más importante es, probablemente, la navaja de injertar. Un corte limpio y preciso produce una superficie de contacto mucho mejor que un corte irregular realizado con una herramienta desafilada. La limpieza también es importante: las superficies recién cortadas son especialmente vulnerables y conviene evitar contaminarlas.

Cómo elegir las púas para el injerto

Las púas son pequeños fragmentos de rama que contienen las yemas de la variedad que queremos incorporar al árbol. Deben seleccionarse con cuidado, ya que de ellas dependerá el nuevo crecimiento.

Lo recomendable es utilizar madera sana, bien formada y procedente de brotes adecuados del año anterior. Las púas deben presentar varias yemas bien desarrolladas y no mostrar síntomas de enfermedad, daños importantes, deshidratación o podredumbre.

El Ministerio de Agricultura recoge como referencia para el injerto de púa de corona púas de más de 15 centímetros y con aproximadamente tres a cinco yemas. No obstante, estas medidas pueden variar según la especie y el método concreto utilizado.

Si las púas se han obtenido durante el reposo vegetativo, deben conservarse en buenas condiciones hasta el momento del injerto. El objetivo es que permanezcan hidratadas y en reposo, evitando que comiencen a brotar antes de tiempo.

como elegir puas para corona

Paso 1. Selecciona el patrón

El primer paso consiste en elegir el árbol, tronco o rama sobre el que se realizará el injerto. Debe tratarse de una planta sana y vigorosa, sin daños importantes ni enfermedades que puedan comprometer la cicatrización.

La compatibilidad es fundamental. No todas las especies pueden injertarse entre sí con garantías. Como regla general, cuanto mayor sea el parentesco botánico entre patrón e injerto, mayores suelen ser las posibilidades de compatibilidad, aunque existen numerosas excepciones y combinaciones específicas utilizadas en fruticultura.

El injerto en corona resulta especialmente interesante en árboles adultos porque permite aprovechar un sistema radicular ya establecido. En lugar de esperar varios años a que un árbol joven alcance una determinada estructura, se puede introducir una nueva variedad sobre una planta que ya tiene un tamaño considerable.

Paso 2. Corta el patrón

Una vez seleccionada la rama o el tronco, se realiza un corte limpio para eliminar la parte que se pretende sustituir. Dependiendo del tamaño del árbol, puede ser necesario utilizar una sierra de poda.

Este corte debe quedar lo más limpio posible. Si la superficie queda desgarrada, conviene repasarla cuidadosamente con una herramienta adecuada para conseguir una zona uniforme.

No es recomendable eliminar indiscriminadamente todas las ramas del árbol. Dependiendo de la estructura y del objetivo del trabajo, puede ser conveniente conservar determinadas ramas que ayuden al árbol a mantener actividad y equilibrio mientras los nuevos injertos comienzan a desarrollarse.

Paso 3. Prepara la púa

A continuación llega uno de los momentos que requieren mayor precisión. La parte inferior de la púa debe prepararse mediante un corte longitudinal o biselado que permita introducirla entre la corteza y la madera del patrón.

El corte debe ser limpio, largo y uniforme. No conviene serrar, machacar ni realizar múltiples pasadas innecesarias con la navaja.

En los sistemas de corona perfeccionados se puede realizar además una preparación específica de uno de los lados de la púa para mejorar su apoyo y facilitar la coincidencia de los tejidos. La documentación técnica de la Diputación Foral de Bizkaia describe precisamente esta variante y la forma de preparar la púa para conseguir un mejor asiento.

preparando puas para injerto

Paso 4. Realiza las incisiones en la corteza

Con el patrón ya cortado, realiza una o varias incisiones verticales en la corteza de la zona donde introducirás las púas.

La incisión debe afectar principalmente a la corteza. Después, utilizando con mucho cuidado la navaja o espátula de injertar, se levanta ligeramente la corteza para crear el espacio donde entrará la púa.

Aquí es donde el estado de la savia resulta fundamental. Cuando la corteza se separa con facilidad, el trabajo resulta mucho más sencillo y se reduce el riesgo de desgarrar innecesariamente los tejidos.

El número de incisiones dependerá del diámetro del patrón. En un patrón grueso pueden colocarse varias púas alrededor del perímetro.

 

Paso 5. Introduce la púa

Ahora llega el momento decisivo: introducir la púa entre la corteza y la madera.

Desliza cuidadosamente la parte preparada de la púa por debajo de la corteza, procurando que quede bien asentada y que exista contacto entre los tejidos que deben unirse.

No se trata simplemente de “encajar” una ramita dentro del tronco. La precisión es esencial. El objetivo es que el cambium del patrón y el de la púa queden enfrentados al menos en una zona suficiente para favorecer la formación de tejido de unión.

Cuando los diámetros son diferentes, no es necesario que todo el perímetro coincida. Lo importante es conseguir una zona adecuada de contacto cambial.

Si utilizas varias púas, distribúyelas alrededor del patrón de forma equilibrada. Esta disposición también permite disponer de varios brotes potenciales y seleccionar posteriormente los que mejor evolucionen.

injerto de corona con puas

Paso 6. Ata firmemente el injerto

Una vez colocadas las púas, hay que inmovilizar todo el conjunto.

Utiliza cinta de injertar u otro material apropiado para sujetar las púas contra el patrón. El atado debe ser suficientemente firme para impedir que el viento o cualquier movimiento desplacen las superficies de contacto.

Al mismo tiempo, hay que evitar una presión excesiva que pueda dañar los tejidos. La finalidad del atado es mantener estable la unión durante el proceso de cicatrización.

La documentación agronómica oficial recomienda realizar un atado firme después de introducir las púas y proteger posteriormente las heridas.

Paso 7. Sella todas las heridas

Este paso suele marcar la diferencia entre un injerto bien protegido y uno que queda expuesto a la deshidratación.

Aplica pasta, mástic o producto específico para injertos sobre las superficies expuestas del patrón y alrededor de las zonas que puedan perder humedad. El objetivo es reducir la desecación y proteger las heridas.

También es importante que el sellado quede bien realizado alrededor de la parte superior del patrón y de las zonas de corte. Las fuentes técnicas consultadas coinciden en la importancia de cubrir las heridas después del atado.

No conviene cubrir de forma indiscriminada cualquier brote que vaya a necesitar desarrollarse. El sellado debe proteger las heridas sin impedir el crecimiento posterior de las yemas.

preparando injerto en corona

Paso 8. Protege el injerto y espera

Después de realizar el injerto comienza una fase en la que la paciencia es tan importante como la técnica.

Durante las primeras semanas hay que vigilar que la unión permanezca estable, que las púas no se desplacen y que el material de protección continúe cumpliendo su función.

El viento puede convertirse en uno de los grandes enemigos de un injerto reciente. Una púa que comienza a crecer pero se mueve continuamente puede terminar rompiendo la unión antes de que se haya consolidado.

También es necesario vigilar los brotes que aparecen por debajo de la zona injertada. El patrón continuará intentando crecer y puede producir nuevos brotes que compitan con las púas. Si se dejan desarrollar sin control, pueden consumir recursos que deberían dirigirse hacia los injertos.

¿Cómo saber si el injerto ha prendido?

Una de las preguntas más habituales después de realizar un injerto es saber cuándo se puede confirmar que ha tenido éxito.

Una señal positiva es que las yemas de la púa comiencen a desarrollarse y aparezcan brotes vigorosos. Sin embargo, que una yema llegue a hincharse no siempre garantiza por sí solo que la unión esté completamente consolidada.

Con el paso del tiempo, el nuevo crecimiento proporciona una evidencia mucho más clara de que la púa está recibiendo agua y nutrientes a través de la unión.

Cuando los brotes hayan crecido lo suficiente, habrá que comenzar a dirigirlos y protegerlos. Una púa joven puede ser especialmente vulnerable al viento, por lo que en determinadas situaciones conviene utilizar un tutor o sistema de apoyo.

injerto de corona prendido

Errores frecuentes al hacer un injerto en corona

El primer error es intentar injertar fuera del momento adecuado. Si la corteza no se separa correctamente, el trabajo puede resultar mucho más difícil y aumentar el riesgo de daños.

Otro problema frecuente es utilizar púas de mala calidad. Una púa deshidratada, enferma o que haya comenzado a brotar prematuramente tendrá menos posibilidades de desarrollar una unión satisfactoria.

También es habitual prestar demasiada atención a la forma exterior del injerto y olvidar el contacto cambial. El objetivo no es que la púa quede simplemente bien colocada, sino que exista una superficie adecuada de contacto entre los tejidos responsables de la unión.

Los cortes desiguales, las herramientas sucias, un atado insuficiente y un sellado deficiente son otros factores que pueden reducir las posibilidades de éxito.

Por último, hay que evitar abandonar el árbol después de realizar el injerto. El trabajo no termina cuando se introduce la última púa. El seguimiento posterior, la eliminación de brotes competidores y la protección de los nuevos crecimientos son fundamentales para que el proyecto llegue a buen puerto.

Consejos para aumentar las posibilidades de éxito

Si es tu primera experiencia con el injerto en corona, lo mejor es no intentar realizarlo con prisas. Prepara previamente todas las herramientas y practica los movimientos de corte sobre ramas que no vayas a utilizar.

Mantén siempre las herramientas de corte bien afiladas y limpias. Una navaja que corta correctamente permite hacer una superficie lisa en una sola pasada, algo preferible a realizar varios cortes que puedan dañar los tejidos.

También es recomendable preparar varias púas en lugar de confiar todo el trabajo a una sola. En función del diámetro del patrón, pueden colocarse varias y posteriormente conservar los brotes que presenten mejor desarrollo.

Y, sobre todo, comprueba la compatibilidad antes de comenzar. El injerto no permite superar cualquier barrera entre especies: elegir correctamente la combinación entre patrón y variedad es una de las decisiones más importantes de todo el proceso.

¿Para qué árboles se utiliza el injerto en corona?

Esta técnica puede emplearse en diferentes especies frutales, pero el procedimiento concreto y la época más adecuada varían de una especie a otra.

Se utiliza especialmente cuando se quiere cambiar la variedad de un árbol adulto sin sustituir su estructura radicular. El material técnico del Ministerio de Agricultura describe el injerto de púa de corona como una técnica utilizada casi exclusivamente en árboles adultos para realizar cambios de variedad.

En cualquier caso, antes de injertar conviene consultar la compatibilidad concreta de la especie. Un procedimiento que funciona bien en un manzano no tiene por qué ofrecer el mismo resultado en un cerezo, un cítrico, un almendro u otro frutal.

que frutales se puede hacer injerto de corona

Una técnica que combina experiencia y precisión

Aprender cómo hacer un injerto en corona paso a paso no consiste únicamente en aprender dónde colocar una púa. Es una combinación de conocimientos sobre fisiología vegetal, compatibilidad, época de injertado, preparación del material y precisión manual.

La ventaja es que, una vez comprendidos los principios fundamentales, el proceso deja de parecer misterioso. Seleccionar un patrón sano, disponer de púas adecuadas, esperar al momento en que la corteza se encuentre en condiciones apropiadas, realizar cortes limpios, conseguir contacto cambial, sujetar las piezas y proteger las heridas son los pilares de la técnica.

El injerto en corona permite así aprovechar árboles que ya están establecidos y darles una nueva oportunidad productiva. Con paciencia y práctica, puede convertirse en una de las técnicas más satisfactorias para cualquier persona interesada en la fruticultura.

El injerto en corona es una técnica especialmente útil cuando queremos cambiar la variedad de un árbol adulto aprovechando un patrón que ya cuenta con un sistema radicular desarrollado. Aunque exige cierta habilidad con la navaja de injertar, sus principios son fáciles de entender: elegir bien el material, trabajar en el momento adecuado, realizar cortes limpios, conseguir contacto entre los tejidos y proteger la unión.

La clave está en no improvisar. Un buen injerto empieza mucho antes de realizar el primer corte, con la selección de un patrón sano, una púa de calidad y herramientas adecuadas. Después, el seguimiento resulta igual de importante: eliminar brotes que compitan con el injerto, proteger los nuevos crecimientos y evitar que el viento o la deshidratación dañen la unión.

Con práctica y observación, el injerto deja de ser una técnica complicada para convertirse en una herramienta extraordinariamente útil para conservar, renovar y transformar nuestros árboles frutales.

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