Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Search in posts
Search in pages

Qué Son Las Semillas Transgénicas

En esta serie de artículos vamos a intentar explicar lo que para muchos es una confusión a la hora de entender el tipo de semilla con el que estamos trabajando en la tierra, de mano de Geraldine Sanz Mc Carron nos explicara que son las semillas tradicionales, las semillas Hibridas (F1) y las semillas transgenicas.

9-monsanto

¿Que son las semillas transgénicas y porque se crean?

Las semillas transgénicas, o semillas modificadas genéticamente (MG), son semillas, creadas en el laboratorio, de plantas a las cuales se les ha modificado o insertado un gen externo. En ocasiones estos genes provienen de otros reinos, como el animal, lo cual no pasaría nunca en la naturaleza (p.e. el maíz transgénico comercializado actualmente, con genes de una bacteria, o un tomate con genes de pez, el Falvr Savr, que fue retirado de los mercados por su mal resultado). Al estar patentadas, no es posible guardar la semilla y se debe comprar cada año, a un coste más elevado que las tradicionales.

Se introdujeron en la década de los 90. Los cultivos mayoritarios en el mundo son 4, concentrados sobretodo en EEUU, Brasil, Argentina, India y Canadá:

– la soja: presenta un gen de resistencia a herbicida, con lo cual ha aumentado el consumo de éste (con las consecuencias ambientales y de salud asociadas). Gran parte de este mercado está controlado por Monsanto; sus semillas de soja MG resisten sólo al herbicida creado por la misma compañía, el Roundup Ready. El 82% de la superficie total mundial de soja cultivada en 2014 era MG.

el  maíz: con genes insertados de la bacteria Bacillus thuringiensis (o Bt) como sistema de pesticida natural. Esta bacteria secreta una toxina tóxica para las larvas de los insectos del taladro. El problema es que ésta es una técnica usada puntualmente como control natural de plagas, pero en este caso, al producir la planta constantemente la toxina, las plagas han desarrollado resistencias. Representa el 30% de la superficie total cultivada el 2014.

– el  algodón: también con genes Bt. La aparición de superplagas destrozando las cosechas, como en el caso del maíz, está generando graves problemas para el campesinado en los países de cultivo, como en la India. El 68% de la superficie total cultivada el 2014 era MG.

– y la colza: con gen de resistencia a herbicida. El 25% de la superficie total cultivada el 2014 era MG.

– en EEUU también se encuentran la remolacha, calabazas, alfalfa y papaya.

En Europa, el maíz es el único cultivo permitido para uso comercial, siendo España el estado con más hectáreas cultivadas (más de 130.000 en 2013, principalmente en Aragón y Cataluña). España es el estado de la Unión Europea más permisivo con los cultivos MG; mientras que 9 países han prohibido el cultivo comercial de maíz MG, en los últimos años en España se han desarrollado el 67% de los experimentos al aire libre.

 

gmcropping1

Se crean a partir de los años 90 en un nuevo intento de las grandes corporaciones de las semillas y agroquímicos de controlar el mercado. Con el bajón de la Revolución Verde de los años 80, las compañías debían crear algo nuevo para mantener sus mercados.

Con la falsa promesa de acabar con el hambre en el mundo, las empresas biotecnológicas prometieron semillas de plantas con mejores cosechas, resistencia a sequía, resistencia a condiciones climáticas extremas, a salinidad, etc. Lo cierto es que, tras casi 2 décadas desde la introducción de estos cultivos, no se ha desarrollado ninguna de estas súper-variedades. Lo único que tenemos en el mercado son plantas que resisten a herbicidas (con lo que ha aumentado mucho el uso de éstos) o plantas con supuesto plaguicida natural (pero al cual ya se han desarrollado resistencias, por lo que no funcionan  y las cosechas se ven afectadas).

Al estar patentadas, el campesino debe comprar la semilla cada año, con lo que se genera un suculento negocio para las empresas. De momento, los únicos beneficiados son las grandes multinacionales de las semillas y de los productos químicos agrícolas, que en muchos casos, como Monsanto, son la misma compañía. Actualmente, solo 6 multinacionales (Monsanto, Dupont, Syngenta, Bayer, BASF i Dow) controlan el 60% del mercado de semillas y el 76% de agroquímicos. Algunas de éstas han sido también productoras de material bélico, como Monsanto y el agente naranja de Vietnam, o Bayer (antes IG Farben) y el gas que asesinó a millones de judíos. Las semillas son la base de la cadena alimentaria, y su mercado está privatizado en manos de unas pocas empresas. Algunos nos escandalizamos al pensar en la privatización de ciertos sectores como la sanidad o la educación, ¿por qué no se habla de la privatización de la alimentación? ¿Por qué los gobiernos no destinan recursos públicos a este sector?

 

¿Cuáles son los problemas asociados?

 

Los transgénicos presentan gran incertidumbre sobre los posibles efectos a largo plazo en el medio ambiente y la salud. Aunque ya conocemos algunos efectos negativos del abuso de agroquímicos, los efectos de los transgénicos en sí no están tan claros. El nivel de conocimiento actual no es suficiente para predecir las consecuencias de la manipulación genética en un organismo, ni su evolución e interacción con otros seres vivos cuando sean liberados al medio ambiente. Aún así, su polen ya vuela libre por los campos y ya llenan nuestros platos. Existen casos de semillas MG que fueron aprobadas para el consumo humano y que años después se tuvieron que retirar de los mercados por sus efectos negativos, como el caso del maíz Bt Starlink, que se retiró por efectos alérgenos, o el maíz Bt176, que contenía un gen de resistencia a antibióticos y que fue retirado tras 10 años de comercialización por el peligro de la propagación de la resistencia a antibióticos. El gran poder que tienen las multinacionales sobre los gobiernos hace que presionen para que se aprueben sin conocer los efectos a largo plazo; en EEUU, por ejemplo, la USFDA, el organismo que da el visto bueno a la comercialización de transgénicos, esconde entre sus altos cargos numerosos ex altos cargos de empresas como Monsanto.

Otro de los efectos negativos inesperados, además de la ya mencionada aparición de superplagas, es la aparición de “super-malas-hierbas”. El gen de resistencia a herbicida de los cultivos MG se está transfiriendo a plantas silvestres, con lo cual éstas se tornan resistentes al herbicida, convirtiéndose en  un gran problema para los/as agricultores/as. En EEUU han tenido que abandonar 5 mil hectáreas de soja transgénica y otras 50 mil están gravemente amenazadas; se estima que esta pérdida de cosechas supone un coste de 1 billón de dólares anuales a los agricultores/as.

Algunos de los posibles daños sobre la salud se clasifican en (incluso por la propia Comisión Europea): cambio en la composición de los alimentos y toxicidad, respuesta inmune y alergenicidad, propagación de resistencias a antibióticos y transferencia genética horizontal, recombinación de virus y bacterias y residuos tóxicos ligados a los cultivos tolerantes a herbicidas. El glifosato, principio activo del herbicida Roundup, es considerado incluso por la OMS como posible causa de cáncer y contaminación de suelo y agua. El problema es que existen pocos estudios independientes: la mayoría son realizados por la propia industria, que publica sólo los resultados a su favor. Algunos científicos independientes que han publicado resultados negativos para la salud han sido desacreditados. Ante estas incertidumbres, en Europa los grupos antitransgénicos solicitan la aplicación del Principio de Precaución, un principio de la legislación europea según el cual si existe incertidumbre sobre los efectos de algo no se debería comercializar hasta que se conozcan.

Un problema importante ya demostrado es la contaminación genética de cultivos MG a otros convencionales o ecológicos, un tipo de contaminación irreversible. Este tipo de contaminación ocurre en los campos (por polinización cruzada), y durante la siembra, el transporte o almacenaje de los cultivos. Se han descubierto numerosos casos de contaminación en producción ecológica (porque en la producción convencional no se comprueba). Esta contaminación supone una amenaza para la biodiversidad agrícola y para los agricultores/as ecológicos/as, que pueden perder su cosecha, y para el consumidor, que pierde su libertad de elección. En Cataluña y Aragón el cultivo ecológico de maíz prácticamente ha desaparecido, ya que los agricultores no quieren arriesgarse a perder la cosecha y se están dedicando a otros cultivos más seguros (para más información ver el informe “La imposible coexistencia” de Greenpeace).

Otro problema de estos cultivos son los campos experimentales, experimentos a cielo abierto. El polen experimental puede volar y contaminar cultivos vecinos, con lo que ya está introducido en el medio sin que se hayan establecido los efectos ambientales o de salud. Un caso importante fue el arroz experimental de Bayer: años después de haber finalizado los experimentos con este arroz, que no recibió la aprobación para consumo humano, se descubrió su presencia en arroz de uso alimentario. Esto supuso la retirada del mercado de este arroz y provocó grandes pérdidas económicas para la industria arrocera (para más información ver el informe “El Doble Problema de Bayer” de Greenpeace).

Cultivo-de-arroz

Al igual que con los híbridos, se genera una gran dependencia de las multinacionales por parte de los agricultores/as, al incrementar los costes de las semillas (que además no se pueden guardar y se deben comprar cada año) y del pack de productos químicos asociado.

Tras años de convivencia con estos cultivos, se ha demostrado que no producen mejores cosechas. Al contrario; al estar asociadas a un modelo agrícola que abusa de los agroquímicos, con graves efectos en la naturaleza y nuestra salud, la seguridad alimentaria de la humanidad está en juego.

En conclusión, teniendo en cuenta que los únicos beneficiados son las multinacionales, no se justifican los riesgos ambientales y de salud a los que nos estamos exponiendo, ni los negativos efectos socioeconómicos. Los transgénicos, además de los riesgos que suponen, no son necesarios. La producción agraria ecológica a pequeña escala, que utiliza variedades locales y orientada a mercados locales, tiene una mayor capacidad de generar una alimentación suficiente, segura para nuestra salud y respetuosa con el medio ambiente. Además, este modelo genera más puestos de trabajo.

Previous

Cómo Y Cuando Cosechar Guisantes En El Huerto

10 Métodos Eco para combatir Garrapatas

Next

39 comentarios en “Qué Son Las Semillas Transgénicas”

  1. La verdad no creo que las plantas transgenicas sean un problema si se controlan, algunos ya saben que lo malo es que los quimicos de los insecticidas o fungicidas las empresas malignas como Monsanto con mucha ayuda de la centralizacion politica (De nuetra querida democracia representativa), bañan, casi literal, los cultivos de pesticidas que contienen compuestos cancerigenos, que absorben las plantas y les vale si contaminan la diversidad (y robarle a los el pan de cada dia a los campesinos) por mantener su dominio y ganarse un dineral a poco costo. Casi tan callado como que en Brasil en el 2050 solo van a quedar las areas protegidas del Amazonas y se vuelva insostenible.?

    Responder
  2. Tony si tu mismo dices q son estériles porque tienes miedo y aseguras que se va el polen a los campos vecinos?
    Creo que ya pasó la paranoia de que lo transgénico era malo y no nombras ni una de las ventajas por ejemplo el arroz con vitamina A, que se usan mucho menos herbicidas, menos agua, etc. Las súper plagas y las súper malas hierbas se pueden tambien y se dan en cultivos normales cuando generan resistencia a los pesticidas también.
    En España y Europa casi solo se cultiva el maíz, en el resto del mundo SOLO se cultiva colza, algodón, maíz, soja, remolacha, berenjena, papaya y calabaza. No hay más transgénicos que estos ya que no están autorizados a sembrarse.
    En cuanto a las patentes muchas de estas ya son de libre uso ya que el derecho de autor en las semillas es de solo 20 años.
    Las semillas modificadas por otros medios (rayos X, etc.) y no consideradas semillas OGM son mucho más peligrosas ya que al mutar no se sabe exactamente que sucede a largo plazo, sin embargo nadie se queja de estas….. incluso las orgánicas han mutado espontáneamente matando gente a lo largo de la historia y simplemente siguen sin controlarse por medio de varios organismos como se hace con las OGM.
    Es verdad lo que dices en respuesta a un comentario: no venden al por menor semillas, ya intente comprar para mi huerto urbano y no fue posible.
    Un saludo, pronto saldremos de la edad oscura, antes mas del 50% de la población trabajaba el campo, por suerte la tecnología avanza.

    Responder
    • Gracias por tu opinion, todas son bienvenidas en el blog, como ves yo no escribí el articulo, aun así no me resulta interesante sembrar semillas modificadas por el hombre ademas por muchos beneficios que mencionas no sabemos las consecuencias por su consumo , prefiero ser mas conservacionista en este aspecto, aun así agradezco tu opinión.

      Responder
    • En mi opinión, el futuro de la alimentación esta en las semillas silvestres, y me refiero a esas «malas hierbas» que muchas veces se cortan porque supuestamente afecta a los cultivos, pero si nos ponemos a pensar, las plantas silvestres son así por que se adaptan a su medio y por eso tienen mas éxito que lo OGM que tu siembras toni; si, tus semillas son genéticamente modificadas debido a la selección artificial que el hombre hizo hace miles de años y que en mi opinión, no volvió a las plantas mas fuertes ni mas productivas o nutritivas, todo lo contrario. Obviamente no todas las hierbas son comestibles pero puedo citar algunos ejemplos con su pariente cultivado: Teocintle (maíz) Ayocote (frijol) tomate cherry o tomates silvestres, serrallones (lechuga) rabanos silvestres, etc. Claro, hay excepciones(girasoles, pepinos y calabazas silvestres) pero aun asi, hay que tratar de sembrarlas en la medida de lo posible, además de que estas plantas tienen mejor producción si tomamos en cuenta, por ejemplo, el maíz, puede que este produzca mas, pero de lo que produce, gran parte son almidones, mientras el teocintle, que produce poco, tiene el doble de proteínas y aprovechamos mas fibras, por lo cual, en conclusión, no basta con sembrar organico, hay que sembrar silvestre y LOCAL, porque además de aumentar la producción, no se introducen plantas invasoras al ecosistema.

      Responder
      • Gracias Jesus! conozco lo que me dices, aun asi no todas las semillas son modificadas geneticamente, una cosa diferente es que se hayan ido seleccionando y no artificialmente pero bueno es un debate en el que no me gustaria entrar , cada uno es libre de decidir que sembrar , solo expongo lo que hay 🙂

        Responder
        • Pues si, viéndolo bien, se puede ver la selección artificial como un mecanismo evolutivo exitoso por parte de una planta para asegurar su supervivencia, pero dejando a un lado el tema, lo que si hay que evitar a toda costa es la introgresión entre plantas silvestres, domesticas y transgénicas y la producción de estas últimas para evitar la desaparición de ecosistemas y la liberación de plantas exóticas, siempre hay que investigar el origen de las plantas y si se desean cultivar evitar que invadan el ecosistema nativo.

          Responder
    • La verdad es que vale, mientras no produzcan cancer pues si?
      Pst: Lo que naturalmente se vuelven agresivas es verdad, son cosas que no son predecibles mas que previnibles son al azar.

      Responder
  3. En mi jardín, sin querer se me cayó trigo a la tierra y pensé, ya valió, se me va a hacer una selva aquí, pero nunca creció la planta, fue cuando me puse a investigar sobre los cereales y semillas que se usan en México y son transgénicos, se supone que desde los 90 los introdujeron al mercado mexicano, entonces si ponemos atención, es cuando se elevaron las enfermedades de cáncer, cada vez los hospitales invierten en centros de oncología, es un negocio redondo por que son los mismo dueños (incluyendo las aseguradoras).

    Y no crecen las semillas transgénicas, por eso las tienen que comprar cada año, ese es el negocio (de las semilleras), los indígenas en la zona Maya del estado de Yucatán en México, ya demandaron a una empresa que produce esas semillas por que está matando a sus abejas y por consecuencia ya no producen miel (obvio) que la usan para subsistir.

    Responder
  4. Muy didácticas tus explicaciones Toni.
    Es aterrador el futuro si no defendemos nuestros derechos y para eso tenemos que informarnos y estar alertas.
    Te agradezco mucho

    Responder
  5. El gobierno de Rafael Correa en Ecuador estableció alianzas con Monsanto y lo introdujo en su Universidad Icono: Yachay, violando normas constitucionales, establecidas por una larga lucha al proceso neoliberal, por movimiento sociales y contradiciendo el supuesto ideologico del Buen Vivir que pregona seguridad alimentaria y respeto a los derechos naturales.

    Responder
  6. Hola Toni,

    Tengo un poco de duda con respecto a la idea de que una semilla transgénica no germinaría ¿esto es cierto? Yo compré en el supermercado unos tomates kumato, que quiero germinar. Mi duda principal es si es conveniente para las otras variedades de tomate que estoy cultivando o cuál sería la implicación ¿Lo recomendarías?

    Responder
  7. Muy bueno saber esta!!! pero me queda una duda ¿por que si la semilla es patentada o transgenica hay volver a comprarla todos los años? , luego otra consulta, si tengo semillas que me regalaron como es posible saber si son semillas transgenicas u organicas?

    Responder

Deja un comentario